En la sala de conferencias del Monumental José Fierro, Julio César Falcioni fue directo al analizar el panorama del equipo: “Creo que hoy ya se nos escapó la última oportunidad de entrar entre los ocho”. La caída de Atlético Tucumán frente a Rosario Central dejó al conjunto tucumano a cuatro unidades del octavo lugar y, aunque las matemáticas todavía otorguen una rendija para pelear, en todo el mundo “decano” quedó la sensación de que los playoffs ya son una utopía.
El nuevo escenario se completó este domingo con resultados ajenos: la derrota de Aldosivi ante Estudiantes de Río Cuarto selló la permanencia de Atlético en Primera División para 2027. Sin embargo, ese respiro en el corto plazo convive con una advertencia para la próxima temporada: en la tabla de promedios proyectada para 2027 -en la que se descuentan los 50 puntos logrados en 2024-, el “Decano” comparte hoy con Platense el fondo con un coeficiente de 1,016 (62 puntos en 61 partidos). Si Aldosivi resulta el segundo club que pierde la categoría en este torneo, el elenco tucumano arrancaría el próximo año en el puesto 28.° de 30, solo por encima de los dos ascendidos desde la Primera Nacional.
Ese cuadro abre un dilema para el partido del viernes ante Tigre en Victoria, un compromiso especialmente incómodo por el viaje y la condición de visitante a escasos cinco días del cruce en Salta. En la conferencia, Falcioni dio a entender que podría cambiar casi todo el equipo para evitar el desgaste. Poner suplentes y resignar puntos representa un riesgo para el colchón del año que viene. Pero, al mismo tiempo, el calendario marca prioridades urgentes: para sumar en los promedios quedará toda una temporada por delante, mientras que la chance de meterse en una final nacional y clasificar a un certamen internacional se juega a un solo partido.
Respuestas en ataque
En la zona mixta, Alexis Canelo resumió la postura del plantel: “Sabíamos que era una oportunidad latente de meternos de nuevo en la pelea y se nos escapó al final... Ahora tenemos un partido que es el del año y hay que estar listos para enfrentarlo”. Si la semifinal de Copa Argentina del próximo miércoles 28 ante Platense, en Salta, ya era el objetivo central, la virtual eliminación en el Clausura lo ratifica aún más.
Más allá del resultado adverso y de las unidades resignadas en el cierre, el cruce ante Central dejó aspectos positivos de mitad de cancha hacia adelante. El equipo no se desarmó tras el 0 a 2 en siete minutos y reaccionó con juego asociado. La principal novedad fue el rendimiento de Canelo en su primera vez como titular: aportó presencia en el área, marcó por segundo partido seguido y descargó con criterio para sus compañeros. “Julio vio la oportunidad de ponerme, estoy agradecido por eso y siempre trato de aportarle al equipo lo más que pueda”, explicó el delantero. Por la otra banda, Ramiro Ruiz Rodríguez desequilibró y redondeó una gran actuación: asistió en el descuento y marcó el 2 a 2.
La sociedad entre Canelo, Ruiz Rodríguez, Franco Nicola y la conducción de Lautaro Godoy le dio a Atlético una fluidez ofensiva que, al contrario de partidos anteriores, no dependió tanto de los arrestos individuales de Nicolás Laméndola. Y de allí se desprende otra encrucijada para Falcioni en el armado: ¿conviene darles rodaje a Canelo y a “Triple R” en Victoria para afianzar el buen momento y sostener su confianza goleadora, o preservarlos físicamente a riesgo de que lleguen a la semifinal con diez días completos sin ritmo de competencia? La pregunta cobra mayor sentido en el caso de Canelo, que hasta ahora no tuvo demasiada continuidad en la temporada.
Ajustes en el fondo
Más allá de eso, para competir en Salta la cuenta pendiente continúa en la última línea. Los primeros siete minutos y el resbalón a los 80 minutos que derivó en el 3 a 2 de Jonatan Fernández confirmaron que las distracciones atrás se pagan caras. En un torneo regular cuestan puntos; en 90 minutos de eliminación directa, te dejan afuera, y en el caso de Atlético, con las manos totalmente vacías.
Con la permanencia de esta temporada asegurada, el “Decano” ya tiene la brújula orientada hacia el estadio Padre Martearena: en diez días se jugará el pase a la final de la Copa Argentina, en el partido más importante del semestre.